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Sailor Worlds

Al filo del tópico

Al filo del tópico

Pienso hoy en la constructora que hicieron mi casa hace ya muchos años sin dignarse a cavar una zanja 70 cm más profunda que albergara la tubería de desagüe con una pendiente apropiada, o al menos en el sentido correcto. Aquello de que las cosas de antes estaban mejor construidas debía referirse a otros países en el que los "tente mientras cobro" no están recogidos y aceptados comúnmente y hasta son mal vistos. ¿Aquella cultura de lo bien hecho, en las que el éxito de una persona es admirado?
Coincidimos todos en apreciar la calidad como usuarios pero ¿deberíamos concluir en que los españoles fuimos y somos más chapuzas que la media europea en cuanto a los quehaceres u obligaciones de cada uno? La respuesta sólo es diferente cuando nos posicionamos dentro, ya que otra premisa de la tierra es que todos y cada uno lo hacemos bien y los demás cuanto menos no tanto.
Vuelve a mi cabeza la idea de los obreros a los que dedico estas líneas. Les imagino en verano negros del sol y coloraos de cara, allí solos los cinco y un pico sin enchufe.
-Cá dicho el patrón ca tenemos cacer?
-Otro hoyo pa enterrar otro tubo. 
-Cava tú que a mi me da la risa
-Bueno, la verdad es que si la enterramos ya, quién va a mirar debajo?
-Y si la echamos una lona ?

En fin, la muestra es demasiado pequeña, insignificante para poder juzgar a 50 millones de personas en este sentido. Al menos me siento mejor ahora pisando en suelo optimista. La obra sigue ahí abajo sin hacer y los nuevos obreros hoy no han venido supongo que por algún evento especial. Los españoles tenemos siempre mucho que celebrar y eso no puede ser malo. Viva esta españa de cachondeo.

Bastante mejor.

El niño pintor

El niño pintor

Capítulo I- Enero

La grisácea mañana de lunes se presentaba monótona y las caras de las madres que habían acercado a los niños al colegio reflejaban  el comienzo de una semana más de frío invierno en la ciudad. Entre las bufandas y los gorros se hacían apenas visibles unos ojos  entrecortados por el denso vaho que exhalaban sus cuerpecitos. Aún faltaban diez minutos para la apertura del centro aunque si conseguía llegar a la puerta permitiría que los niños entraran a refugiarse del gélido viento que afortunadamente no soplaba fuerte.

-Ya, entiendo. Puede intentar explicarse con un poquito menos de detalle señor López ? Vaya al grano, le pido por favor y déjese de retórica.

-Buenos días niños. Buenos días, qué tal?

Introduje con torpeza la llave para comprobar con sorpresa que estaba ya abierta. Empujé la puerta y busqué con la vista hallando a don Julián tras la mesa del pequeño despacho que hay al fondo del pasillo que levantaba la mano con una sonrisa. Era una persona entrañable, el director del colegio, que sin duda se había adelantado aquella mañana para caldear algo más el pequeño edificio después del fin de semana. Se recordaba después volviéndose hacia los niños y animándoles a cobijarse dentro cuando aquel dolor punzante proveniente de su espinilla le había provocado el acto reflejo causante del lamentable incidente. Había golpeado, aunque sin intención la cara de un niño con el maletín que aún sostenía, haciéndole sangrar por la nariz. Aquellas señoras que le acusaban no tenían toda la información y creyeron ver en él a un educador agresivo con los pobres alumnos.

-Hablaban también de que usted estaba como loco, fuera de sí

Me sobrevino entonces inmediatamente una segunda patada en la otra espinilla que me hizo ver las estrellas y que explica mi cara desencajada a sus ojos. Se abalanzaron las tres sobre mí agresivamente y no tuve más remedio que echarme hacia atrás para evitar el segundo bolsazo en la cara, perdiendo el equilibrio hasta caer hacia atrás

-Así explica los otros tres niños con contusiones varias, pero a cuento de qué sacó su navaja, para defenderse o acaso tomarse la venganza por su cuenta? Entiendo que es una pregunta difícil

El maletín se había abierto al caer y mis pertenencias cayeron conmigo. Una de las señoras muy amablemente se decidió a ayudarme a levantar asiéndome fuertemente por el pelo mientras la amiga me enseñaba de cerca el tacón de aguja de su zapato. Medio ciego traté de recoger las cuatro cosas entre las que estaba mi cuchillo del desayuno ahora que me habían dejado algo más de espacio en el que poder respirar el spray tóxico antiosos de la tercera señora que allí se me rifaba.

-Y se decidió a huir.

Acerté a ver a otra más que le quitaba el bate de béisbol a un niño y me asusté con el sonido que hacía al chocar con mis costillas.

-Siga escuchando y le ruego no me interrumpa mi querido señor García de la Vega, que me despista un tanto.

La mañana no había podido comenzar mejor, me dije durante el recreo de mediodía y en actitud más optimista, cuando el sol engañaba durante unas horas aquella mañana de principios de enero. Antes de que finalizara el día debía entrar a hablar con don Julián y aclarar el malentendido como fuera. Debía recuperar laconfianza en la humanidad y en mi mismo por lo que decidí no volver a mirarme al espejo tratando de olvidar las heridas de la cara, el labio y el ojo morado. Tampoco me dolía tanto después de todo y en la vida todo son experiencias.

-No sé si mi optimismo raya con bobo, pensé

 Cruzé el patio con decisión aunque baldado por la paliza, no pudiendo evitar sentir las miradas de las otras dos profesoras del centro sin duda enteradas ya a su manera del suceso del día.

Vamos a repetir todos en alto la tabla del tres. Tres por uno tres…Allí estaban los angelitos aprendiendo los fundamentos que les llevarían algún día lejos en la vida. Había sin embargo entre ellos alguno de la piel del diablo, o quizás alguna confabulación comunista?. Se fijó en Tito. Porqué aquel niño no repetía la tabla como el resto?. Me dirigí caminando lentamente hacia él , tres por nueve veintisiete, tres por diez treinta.  

-Cree usted que todo esto es necesario? Deberíamos ceñirnos al caso y acabar de aclarar lo que allí sucedió esa mañana. Me está usted saltando de lado a lado y le insisto que preferiría hechos concretos.

-Yo soy el cliente

-Yo su abogado, pero si persiste acabaré pasándole también minuta de psicólogo.

-Solamente le diré que tengo motivos para contarle ahora y primero esto

-Prosiga pues, pero tendremos que volver a los hechos de la acusación que se desarrollan en esa mañana.

-A ver Tito, porqué no dices la tabla con tus compañeros?. Seguí preguntándole en voz baja sin conseguir que el niño pronunciara palabra aunque me dedicaba una espléndida sonrisa estúpida. Habría sido el causante de todo?

-Vamos ahora con la tabla del cuatro, concluí en voz alta, dejando por el momento y por imposible la cuestión “Tito”.

Definitivamente era un niño raro con una mirada siempre desconcertante que sin embargo conseguía excelentes resultados en las pruebas del curso de primero de educación básica que él tenía a su cargo. No paraba de reírse, aún consciente de los gestos de desaprobación que le estaba dedicando. Tenía que hacer algo con él. Decidí que al finalizar la clase le acompañaría para hablar con sus padres.

La tarde caía lenta pero inexorable…

-Ejem, señor López, se enrolla otra vez

-Disculpe, la costumbre…

Fin Episodio 1

La simplificación del problema

La simplificación del problema

Para poder acercarnos a cualquier hecho desconocido de cierta complejidad necesitamos muchas veces reducirlo o simplificarlo, intentando analizando cada una de las piezas en que lo hemos descompuesto para después intentar comprender –si esto es posible- el todo. Dejando a un lado el universo de lo científico en el que los hechos son tal cual se describen y entrando en el terreno del mundo de lo opinable, lo cierto es que no siempre tenemos todas las piezas y tendemos a reducirlo todo a dos puntos o polos opuestos dejando al pairo los intermedios que casi siempre son aquellos que la lógica impondría. Como primeros escollos a la comprensión de un todo están las fuentes de la información de que bebemos, que manejan o manipulan más o menos una misma noticia. Hablo tanto de los medios de comunicación, como los distintos comunicadores que tengamos como referencia con los que solemos ser más afines en cuanto a la corriente de pensamiento. He podido comprobar como viendo el mismo partido en la televisión dos personas apreciaban matices bien distintos, y no he presenciado aún una sola reunión de vecinos en mi comunidad que discurriera por el sendero de lo razonable, perdiéndonos en los cruces de la estupidez y algunas otras lindezas. Son estos u otros hechos parecidos en los que un grupo reducido de personas no consigue encontrar una línea equilibrada los que me hacen considerar el alto grado de dificultad en empresas de mayor envergadura, como la dirección de un país…

 Se detuvo un instante y se preguntó si lo que había escrito hasta ahora respondía a la idea que había querido expresar en un principio. No quería perder el hilo con que pretendía coser todos los pensamientos que recorrían su cabeza y si después de las primeras puntadas parecía  no ir mal, no era más que una introducción que ni siquiera había acabado y la idea original ni asomaba la nariz por entre el texto. James empezó a dudar si acabaría alguna vez este primer artículo para el periódico local, que le haría inmortal encumbrándole a lo más alto y se levantó del sillón camino a la nevera.

La realidad es algo demasiado complejo como para percibirla de una pieza y supongo que deberíamos hablar de ella en primera persona, de cómo la percibimos, como en la música, por ejemplo. Cuando pienso en abstracto acerca de la idea del arte de la política me viene a la cabeza un consejo de sabios sólo interesados en el bien de la comunidad, reunidos en largas jornadas de trabajo en las que discuten y analizan continuamente los problemas de los gobernados hasta llegar a una solución en consenso razonable, y en un ambiente en el que el rectificar o la precaución al aplicar las distintas soluciones fueran algo también razonable y siempre razonados como para construir en el mismo sentido de realidad. Cualquier tipo de decisión debería ser revisable a corto plazo e incluso corregida en el marco del escenario en el que estemos y según los criterios que hayamos establecido contra resultados esperados. Este pensamiento, que bien podría ser de ZP, no es real o no coincide con la realidad ni sería serio de imaginar hoy en día. Existen demasiados intereses creados que encaminan los primeros pasos de cualquier iniciativa que se pretenda sacar adelante.

Respiró hondamente y dejó caer la cabeza hacia atrás. No veía claro adónde le llevaba el artículo y tenía que acabarlo para primera hora del día siguiente. Tendría que posicionarse si quería escribir algo más acotado, y significaba tener una opinión firme bastante inusual en su carácter más escéptico.

Si quiero sumar tres números, tengo que simplificarlo a dos sumas consecutivas y nunca a la vez y la realidad tiene demasiados sumandos por instante. La dualidad del ser en cuerpo y alma, el bien y el mal, la verdad y la mentira, lo real y lo irreal y tantos otros ejemplos son referencias a modo de máximos y mínimos de una escala de medir, pero existen en su estado más puro?. Hay simplificaciones demasiado complicadas.

Llegado a este punto destrozó lo que había estado escribiendo y se hizo propósito de encontrar un tema más asequible sobre el que escribir.

Necesito tomar el aire antes de enfrentarme otra vez a la tarea.

Un servidor sin embargo sólo se había propuesto acabar un articulito para un blog de andar por casa y parece que la historia ya me ha dado de sí para tal fin. Aprovecharé para fumar un cigarro ahora que estoy solo y no perjudico a ningún ser viviente más con el pernicioso humo. Me pregunto si estará el lector perdido en este punto, saltando de un lado a otro con vaguedades que no acabamos de matizar. Parece algo demasiado denso, con enormes ramificaciones en las que perderse. Me parece que este artículo para el blog no va fino. 

recuerda esto la próxima vez que vayas al zoo

recuerda esto la próxima vez que vayas al zoo

Ric O`Barry fue el entrenador de delfines mejor pagado del mundo. Desde hace 30 años trabaja en el proyecto Delfín para buscar una alternativa al estanque de cemento de los zoos. Los delfines salvan la vida delos hombres. Hay documentos griegos que lo explican y muchos testimonios de la II Guerra Mundial, muchos paracaidistas cuando caían al mar y eran ametrallados, los delfines los llevaban a tierra. Se acercan a nosotros porque les producimos curiosidad, tienen un cerebro mas grande q el nuestro y están plenamnte desarrollados y formados desde hace 65 millones de años. Ric O`Barry trabajó para la Armada norteamericana, capturaba delfines y los preparaba para utilizarlos en combate. Allí nació el proyecto Flipper. A los delfines los llaman “arma biológicamente avanzada”, los norteamericanos en la década de 1970 tenían 1000, los rusos 500. Ric fue millonario gracias a los delfines, era el entrenador mejor pagado del mundo, cambiaba de Porsche cada año. El cambio de Ric a pensar diferente fue cuando una delfina “Cathy” murió en sus brazos en 1970. Cathy se suicidó. Los delfines no respiran automáticamente, cada inspiración es un reflejo de conciencia, por eso no duermen. Cathy no quiso respirar. Esto ocurre en muchos acuarios pero los VETERINARIOS no son leales con el paciente sino con el cliente. La cautividad mata. Su sonrisa es la gran mentira de la naturaleza, tenemos la sensación q son felices pero es imposible q lo sean encerrados en un tanque de cemento. Los delfines viven en un mundo de sonidos, se orientan acústicamente mediante un sonar.En un estanque de cemento Se vuelven locos (es como si tuviéramos metidos en el oído una nevera 24 horas). Sería necesario dejar de hacer espectáculos circenses con ellos, es una tortura. Es el único animal que en el zoo tiene que hacer cabriolas para comer. No quieren a sus entrenadores, quieren el pescado. En los últimos 20 años han muerto atrapados entre siete y diez millones en las redes atuneras y hay países que siguen matando delfines. Recuerda esto la próxima vez que vayas al zoo, ellos están dispuestos a salvar tu vida. versión de elrayoverde de una entrevista a Ric O`Barry por I. Sanchís.

El sentir de la música

El sentir de la música

No sé si podríamos vivir sin ella o mejor dicho sí lo sé, pero no importa. El ritmo y la melodía unidos para comunicar sensaciones sin las cuales el cine, por ejemplo, no sería lo que es. He probado a ver una misma escena con y sin música para percibir aún más claramente el hecho y doy fe. Por música entiendo cualquier sonido en un tiempo y seguro que mucho de lo que ayer era solo ruido hoy pudiera ser catalogado como tal. Si me preguntan a mi diré aquello de "música es expresión", que vale para todo oye.  

Estoy habituado a oir en conversaciones relativas a ella la frase de, "bueno, eso es para los que entienden. Yo sólo la escucho y me gusta o no" y no sé si es que para los que entienden de música será diferente. Y es que es única la sensación que produce en cada uno la misma canción e incluso cambiante en el tiempo. Absolutamente todos entendemos un mensaje en cada canción, otra cosa es el lenguaje en que esté codificado. El ejemplo es un programa, que aunque sólo los iniciados en programación pueden juzgar con propiedad y en cuanto a cómo está hecho, todos pueden disfrutar usando. Estaría cualificado para responder si le gusta el programa? Ciertamente, desde la perspectiva más importante, el fin.

El fin de la música es transmitir como cualquier otro arte o lenguaje expresivo, con lo que todos entendemos bastante bien y a nuestra manera. Siempre he pensado que primero fue la música y después las reglas musicales, que se han ido adaptando a los tiempos. En este sentido recuerdo movimientos prohibidos en alguna época entre grados -del relativo menor al primer grado mayor de la misma tonalidad- con los que Hendrix en su Iron butterfly por ejemplo nos sigue haciendo volar.

No recuerdo donde leí lo de "copiar, asimilar, innovar"  pero es algo que me parece básico para progresar con un instrumento. El conocer las reglas nos da una ayuda muy valiosa que hay que llevar a la práctica. En la música clásica y tal vez por mi poca afición no aprecio tan claramente estas diferencias entre instrumentistas que se "limitan" a la interpretación de la partitura. En el jazz e incluso la música pop (en la que englobaría muchos estilos) se hace muy importante el vocabulario personal de cada uno que puede ser reconocido incluso en colaboraciones para la obra de otros artistas. También en la literaratura podemos hacer estas distinciones entre autores, que comparten unas reglas comunes en el lenguaje y sin embargo se expresan con personalidad única y reconocible. Existe pues un lenguaje musical que depende muy mucho no sólo del oido que tengamos, sino de la cultura que hayamos adquirido a base de escuchar. Es curioso como no sólo influyen los gustos sino los medios de difusión que intentan vendernos la producción propia (como es lógico), imponiendo modas y estilos según los productos por los que van apostando. Cuando se descubre una fórmula que atrae la venta, es fácil observar como reaccionan las demás compañías saturando el mercado en la misma línea.  

Con la aparición del soporte discográfico cambiaron muchas cosas, y muchísimas más han cambiado con la aparación de los ordenadores. Si en el primer peldaño ganó la industria a la música, pensando en esta última década sobretodo, en la que las compañías hacen de filtro en todos los canales de difusión, hoy no está la cosa tan clara. El negocio ha sido una bicoca hasta que aparece en escena el mundo del ordenador e internet que hace replantearse todo de nuevo. Es una etapa en que se hace difícil el controlar la producción musical, y además del top manta está la posibilidad de grabarse un cd en casa con una calidad razonable. La diferencia es sólo la promoción del producto. Puedes descargarte en la red casi cualquier canción hoy en día, sin ningún coste y artistas como George Michael han dejado sus nuevas grabaciones en la red gratuitamente. Estoy completamente seguro que la música no ha estado ni estará en peligro como a veces se nos vende y sí el negocio, aunque también seguramente éste  consiga finalmente acaparar de alguna forma sorprendente el nuevo mercado. La única limitación está ahora en el tiempo que necesitarías para escuchar el exceso de oferta que cuelga de la red. La información es desmesurada para cualquier individuo y la clave es dominar el medio. Qué se sucederá? En cualquier caso y como digo, es una cuestión de negocio, no de música. 

La música, el sentir de la música y el negocio de la música son tres conceptos diferentes que solemos agrupar en uno solo cuando hablamos de ella. No sabría decir claramente qué es bueno o malo, aunque sí a la pregunta de si me gusta en un instante determinado.

 

La leccion de Indra

La leccion de Indra

Como el resto de las historias que aqui aparecen, como obviamente ya os habeis dado cuenta, no es original mia. Algunas son anonimas, otras parece que lo son (de esas que os llegan por email todos los dias. Siempre he intentado rastrear al autor con mayor o menor fortuna), otras son extractos de libros y otras son versiones rescatadas de otras mas antiguas y olvidadas. Esta historia presente corresponde al ultimo caso. La encontre en un libro de J. Campbell (The Power of Myth) aunque la original, mas adornada al recargado gusto hindu, la encontrais en los Upanishads. En fin, cuando la lei me gusto. La he recordado estos dias y aqui la cuelgo para vuestro disfrute.

 

There is a wonderful story in one of the Upanishads about the god Indra. Now, it happened at this time that a great monster had enclosed all the waters of the earth, so there was a terrible drought, and the world was in a very bad condition. It took Indra quite a while to realize that he had a box of thunderbolts and that all he had to do was drop a thunderbolt on the monster and blow him up. When he did that, the waters flowed, and the world was refreshed, and Indra said, "What a great boy am I."

So, thinking, "What a great boy am I," Indra goes up to the cosmic mountain, which is the central mountain of the world, and decides to build a palace worthy of such as he. The main carpenter of the gods goes to work on it, and in very quick order he gets the palace into pretty good condition. But every time Indra comes to inspect it, he has bigger ideas about how splendid and grandiose the palace should be. Finally, the carpenter says, "My god, we are both immortal, and there is no end to his desires. I am caught for eternity." So he goes to Brahma, the creator god, and complain.

Brahma sits on a lotus, the symbol of divine energy and divine grace. The lotus grows from the navel of Vishnu, who is the sleeping god, whose dream is the universe. So the carpenter comes to the edge of the great pond of the universe and tells his story to Brahma. Brahma says, "You go home. I will fix this up." Brahma gets off his lotus and kneels down to address sleeping Vishnu. Vishnu just makes a gesture and says something like, "Listen, fly, something is going to happen."

Next morning, at the gate of the palace that is being built, there appears a beautiful blue boy with a lot of children around him, just admiring his beauty. The porter at the gate of the new palace goes running to Indra, and Indra says, "Well, bring in the boy." The boy is brought in, and Indra, the king god, sitting on his throne, says, "Young man, welcome. And what brings you to my palace?" "Well," says the boy with a voice like thunder rolling on the horizon, "I have been told that you are building such a palace as no Indra before you ever built." And Indra says, "Indras before me, young man— what are you talking about?"

The boy says, "Indras before you. I have seen them come and go, come and go. Just think, Vishnu sleeps in the cosmic ocean, and the lotus of the universe grows from his navel. On the lotus sits Brahma, the creator. Brahma opens his eyes, and a world comes into being, governed by an Indra. Brahma closes his eyes, and a world goes out of being. The life of a Brahma is 432,000 years. When he dies, the lotus goes back, and another lotus is formed, and another Brahma. Then think of the galaxies beyond galaxies in infinite space, each a lotus, with a Brahma sitting on it, opening his eyes, closing his eyes. And Indras? There may be wise men in your court who would volunteer to count the drops of water in the oceans or the grains of sand on the beaches, but no one would count those Brahmin, let alone those Indras."

While the boy was talking, an army of ants parades across the floor. The boy laughs when he sees them, and Indra's hair stands on end, and he says to the boy, "Why do you laugh?" The boy answers, "Don't ask unless you are willing to be hurt."

Indra says, "I ask. Teach." (That, by the way, is a good Oriental idea: you don't teach until you are asked. You don't force your mission down people's throats.) And so the boy points to the ants and says, "Former Indras all.Through many lifetimes they rise from the lowest conditions to the highest illumination. And then they drop their thunderbolt on a monster, and they think, 'What a good boy am I.' And down they go again."

When the boy is talking, a crotchety old yogi comes into the palace with a banana leaf parasol. He is naked except for a loincloth, and on his chest is a little disk of hair, and half the hairs in the middle have all dropped out.

The boy greets him and asks him just what Indra was about to ask. "Old man, what is your name? Where do you come from? Where is your family? Where is your house? And what is the meaning of this curious constellation of hair on your chest?"

"Well," says the old fella, "my name is Hairy. I don't have a house. Life is too short for that. I just have this parasol. I don't have a family. I just meditate on Vishnu's feet, and think of eternity, and how passing time is. You know, every time an Indra dies, a world disappears— these things just flash by like that. Every time an Indra dies, one hair drops out of this circle on my chest. Half the hairs are gone now. Pretty soon they will all be gone. Life is short. Why build a house?"

Then the two disappear. The boy was Vishnu, the Lord Protector, and the old yogi was Shiva, the creator and destroyer of the world, who had just come for the instruction of Indra, who is simply a god of history but thinks he is the whole show.

Indra is sitting there on the throne, and he is completely disillusioned, completely shot. He calls the carpenter and says, "I'm quitting the building of this palace. You are dismissed." So the carpenter got his intention. He is dismissed from the job, and there is no more house building going on.

Indra decides to go out and be a yogi and just meditate on the lotus feet of Vishnu. But he has a beautiful queen named Indrani. And when Indrani hears of Indra's plan, she goes to the priest of the gods and says, "Now he has got the idea in his head of going out to become a yogi."

"Well," says the priest, "come in with me, darling, and we will sit down, and I will fix this up." So they sit down before the king's throne, and the priest says, "Now, I wrote a book for you many years ago on the art of politics. You are in the position of the king of the gods. You are a manifestation of the mystery of Brahma in the field of time. This is a high privilege. Appreciate it, honor it, and deal with life as though you were what you really are. And besides, now I am going to write you a book on the art of love so that you and your wife will know that in the wonderful mystery of the two that are one, Brahma is radiantly present also."

And with this set of instructions, Indra gives up his idea of going out and becoming a yogi and finds that, in life, he can represent the eternal as a symbol, you might say, of the Brahma. So each of us is, in a way, the Indra of his own life. You can make a choice, either to throw it all off and go into the forest to meditate, or to stay in the world, both in the life of your job, which is the kingly job of politics and achievement, and in the love life with your wife and family. Now, this is a very nice myth, it seems to me.

Joseph Campbell (1904-1987),
The Power of Myth (with Bill Moyers)
Doubleday, New York, 1988

Carta del jefe Seattle a Washington

Carta del jefe Seattle a Washington

 

Muy interesante e instrructiva. Por favor, no dejeis de leerla.

El jefe Seattle, jefe de los indios (nativos americanos, por si no estaba claro) Suquamish escribio al gobierno americano en 1887 sobre la compra de sus, hasta entonces, tierras (lo que ahora se llama expropiacion). En sus palabras se encuentra uno de los mas bonitos ejemplos y comprension, en el sentido en que yo lo entiendo, de Dios. Deberia enseñarse en los colegios a los niños de all around the world.

He preferido dejarla en ingles (ahora que todos sabemos ingles no hay problema). Ademas hago notar que esta version es un "resumen" de lo que realmente se transcribio en un periodico de la epoca. dicha transcripcion tambien puede tergiversar algo sus palabras originales aunque su contenido es esencialmente el mismo. El articulo (tambien de este hay versiones) original pueden encontrarse en http://www.halcyon.com/arborhts/chiefsea.html.

 

Sin mas dilacion alla va, pues:

 

"The President in Washington sends word that he wishes to buy our land. But how can you buy or sell the sky? the land? The idea is strange to us. If we do not own the freshness of the air and the sparkle of the water, how can you buy them?

Every part of the earth is sacred to my people. Every shining pine needle, every sandy shore, every mist in the dark woods, every meadow, every humming insect. All are holy in the memory and experience of my people.

We know the sap which courses through the trees as we know the blood that courses through our veins. We are part of the earth and it is part of us. The perfumed flowers are our sisters. The bear, the deer, the great eagle, these are our brothers. The rocky crests, the dew in the meadow, the body heat of the pony, and man all belong to the same family.

The shining water that moves in the streams and rivers is not just water, but the blood of our ancestors. If we sell you our land, you must remember that it is sacred. Each glossy reflection in the clear waters of the lakes tells of events and memories in the life of my people. The water's murmur is the voice of my father's father.

The rivers are our brothers. They quench our thirst. They carry our canoes and feed our children. So you must give the rivers the kindness that you would give any brother.

If we sell you our land, remember that the air is precious to us, that the air shares its spirit with all the life that it supports. The wind that gave our grandfather his first breath also received his last sigh. The wind also gives our children the spirit of life. So if we sell our land, you must keep it apart and sacred, as a place where man can go to taste the wind that is sweetened by the meadow flowers.

Will you teach your children what we have taught our children? That the earth is our mother? What befalls the earth befalls all the sons of the earth.

This we know: the earth does not belong to man, man belongs to the earth. All things are connected like the blood that unites us all. Man did not weave the web of life, he is merely a strand in it. Whatever he does to the web, he does to himself.

One thing we know: our God is also your God. The earth is precious to him and to harm the earth is to heap contempt on its creator.

Your destiny is a mystery to us. What will happen when the buffalo are all slaughtered? The wild horses tamed? What will happen when the secret corners of the forest are heavy with the scent of many men and the view of the ripe hills is blotted with talking wires? Where will the thicket be? Gone! Where will the eagle be? Gone! And what is to say goodbye to the swift pony and then hunt? The end of living and the beginning of survival.

When the last red man has vanished with this wilderness, and his memory is only the shadow of a cloud moving across the prairie, will these shores and forests still be here? Will there be any of the spirit of my people left?

We love this earth as a newborn loves its mother's heartbeat. So, if we sell you our land, love it as we have loved it. Care for it, as we have cared for it. Hold in your mind the memory of the land as it is when you receive it. Preserve the land for all children, and love it, as God loves us.

As we are part of the land, you too are part of the land. This earth is precious to us. It is also precious to you.

One thing we know - there is only one God. No man, be he Red man or White man, can be apart. We ARE all brothers after all."

 


 

El Vergel (Platero y yo, cap. 77)

El Vergel (Platero y yo, cap. 77)

Cada capitulo es una maravilla. Uno de mis preferidos es este. Aunque no os guste la poesia os aseguro que, como minimo si no estais muertos, os despertara algun sentimiento.

Como hemos venido a la Capital, he querido que Platero vea
el Vergel... Llegamos despacito, verja abajo, en la grata sombra
de las acacias y de los plátanos, que están cargados todavía. El
paso de Platero resuena en las grandes losas que abrillanta el
riego, azules de cielo a trechos y a trechos blancas de flor caída
que, con el agua, exhala un vago aroma dulce y fino.
¡ Qué frescura y qué olor salen del jardín, que empapa
también el agua, por la sucesión de claros de yedra goteante de la
verja ! Dentro, juegan los niños. Y entre su oleada blanca, pasa,
chillón y tintineador, el cochecillo del paseo, con sus banderitas
moradas y su toldillo verde; el barco del avellanero, todo
engalanado de granate y oro, con las jarcias ensartadas de
cacahuetes y su chimenea humeante; la niña de los globos, con
su gigantesco racimo volador, azul, verde y rojo; el barquillero,
rendido bajo su lata roja... En el cielo, por la masa de verdor
tocado ya del mal del otoño, donde el ciprés y la palmera
perduran, mejor vistos, la luna amarillenta se va encendiendo,
entre nubecillas rosas...
Ya en la puerta, y cuando voy a entrar en el vergel, me dice
el hombre azul que lo guarda con su caña amarilla y su gran reloj
de plata:
- Er burro no puéntra, zeñó.
- ¿ El burro ? ¿ Qué burro ? - le digo yo, mirando más allá de
Platero, olvidado, naturalmente, de su forma animal...
- ¡ Qué burro ha de zé, zeñó; qué burro ha de zéee... !
Entonces, ya en la realidad, como Platero «no puede entrar»
por ser burro, yo, por ser hombre, no quiero entrar, y me voy de
nuevo con él, verja arriba, acariciándole y hablándole de otra
cosa...